El curso pasado dirigimos dos nuevos Trabajos fin de Grado en los que la Realidad Aumentada estaba presente como recurso didáctico. Uno, del que ya hablé en un post anterior, estaba dirigido al aprendizaje del proceso de fermentación alcohólica. En el desarrollo del mismo se combinó la teoría, con la experimentación y el empleo de la Realidad Aumentada para explicar los diferentes fenómenos y hacer interactuar a los estudiantes de 5º de Primaria.

Aquí os dejamos la memoria del TFG y la presentación que hizo de forma excelente Paula Guerra.




El otro estaba dirigido a estudiar la utilidad de la Realidad Aumentada para la enseñanza de ciencias en niños con trastorno del espectro autista (TEA). Se realizaron varias sesiones de aprendizaje dirigidas exclusivamente al aprendizaje de la tecnología por parte del niño con trastorno del espectro autista.  En una sesión con el resto de niños de su edad, El niño con TEA, desarrolló la explicación del tema, centrado en el ciclo del agua. En el TFG se demuestra como la Realidad Aumentada puede ser una magnífica técnica complementaria para el proceso de enseñanza-aprendizaje en niños con trastorno del espectro autista.

Aquí os dejamos la memoria del TFG y la presentación que hizo, también, de forma excelente Borja Láinez.




En ambos trabajos hemos colaborado con la empresa CreativiTIC y su herramienta de Realidad Aumentada para educación, AugmentedClass. Y en ellos hemos intervenido de forma directa o indirecta Paula Guerra, Borja Láinez, (estudiantes del Grado en Educación Primaria en la Universidad de La Rioja) Susana Cabredo, Jorge R. López Benito, Edurne Chocarro, Héctor Busto (tutores) y Enara Artetxe.