Este post surge de mi participación en el programa “El Nanoscopio” de Radio3W que dirige Luis Moreno. Una buena parte del programa estuvimos debatiendo entre el propio Luis, Bernardo Herradón y yo sobre la problemática de la enseñanza de la Química en etapas preuniversitarias. ¿Cuáles son los problemas actuales? ¿Llegan bien formados los estudiantes al Grado en Química? Y lo que es más importante, ¿está la sociedad bien formada en Ciencia y en Química en particular? Los siguientes puntos del post son una mezcla de análisis y propuestas de un profesor e investigador universitario con docencia en el Grado en Química y en el Grado en Educación Primaria. ¡A ver que os parece! Ah, y os dejo el podcast del programa.

Luis Moreno y Bernardo Herradón en "El nanosopio"


1.- El contenido en Química en Primaria está muy escondido. Tal vez eso no sea malo, la interrelación entre disciplinas científicas es muy importante y creo que puede ser muy útil para la enseñanza. El problema muchas veces es que parece que da miedo llamar a las cosas por su nombre. Cuando miramos un texto de Primaria o unos temarios de oposiciones tenemos dificultades a la hora de encontrar la palabra Química. El hecho de estar incluida la Química (y la Ciencia en general) en una asignatura tan heterogénea como Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural, ya da una idea de esta realidad. Esto, por cierto, es algo que parece que va a cambiar con la nueva ley. Habrá Ciencias de la Naturaleza y Ciencias Sociales. ¿Cuantas horas? No esta mal este cambio si además se apuesta por una revisión de los contenidos.

2.- ¿Qué preparación tiene los futuros maestros? Con el cambio de Diplomatura a Grado en Educación Primaria, la titulación ha ganado un año. Afortunadamente esto ha implicado en muchas universidades que la titulación pase de tener 6 créditos dedicados a las Ciencias Experimentales a tener 12. De esta manera se ha repartido, por ejemplo en mi universidad, una asignatura para Geología y Biología y otra para Física y Química. Eso sí, cada universidad lo tienen organizado de forma diferente y muy pocas coinciden con el título de las asignaturas. Un poco de homogeneidad no vendría nada mal. Un aspecto más positivo es que algunas universidades han optado por incluir didáctica y fundamentos de las Ciencias, dando cabida de forma explicita a la formación en contenidos. Pero, ¿y qué haces con una asignatura de 6 ECTS de didáctica de Física y Química? Lo primero es asustarse por la formación previa de tus alumnos y certificar que la mayoría han dejado la Química (la Ciencia) aparcada en tercero de ESO. A esto se unen algunos alumnos que si han visto Química hasta en 2 de Bachillerato, dando un conjunto de estudiantes muy heterogéneo y con una media de conocimiento y competencias  en Ciencia muy bajo.

3.- Y aquí es cuando aparece un aspecto muy importante que, en mi opinión, debería de ser modificado. Las asignaturas, las competencias de aquel alumno que desee formarse como maestro deben de estar regladas y ser lo más homogéneas posible. Al igual que los futuros maestros ven unas matemáticas adaptadas en el Bachillerato de Ciencias Sociales, ¿por qué no un mínimo de Ciencia? Una Química, una Física de Bachillerato adaptada a Ciencias Sociales, que por ejemplo se fundamente más en la historia y en la cultura científica. Existía la asignatura Ciencias para el mundo contemporáneo. Ya no, grave error, en lugar de profundizar en esa dirección nos la hemos cargado...

4.- Pero ahora hay que ser realista y con los mimbres anteriormente comentados en el apartado 2 de este post lo poco que se puede hacer es dar los conceptos básicos e incidir en lo cotidiano de la Química a nivel teórico y experimental. Y sobre todo tratar que esos futuros maestros no odien la Química. ¿Cómo va a enseñar un profesor algo de Ciencia si no le gusta? No soy un experto en pedagogía, pero creo que esto es condición sine qua non. No se puede enseñar bien algo si no se tiene cierta pasión e ilusión por ello.


5.- Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) nos deben de servir para poder ofertar la docencia de una forma más diversificada. Atendiendo a la heterogeneidad del alumnado ofrecerle material a propinado que está en la red. Material, por cierto, cada vez más excelente. Cuando los futuros maestros impartan clases tienen que estar familiarizados con estas TIC y emplearlas. La realidad aumentada, por ejemplo, es una de las TIC que más van a impactar en la Enseñanza Primaria. Una herramienta extraordinaria para enseñarle a un niño una molécula de agua, verla en 3D, manipularla…

6. Seguimos avanzando. Los temarios de ESO en Química deben de cambiar. Tenemos que darle una vuelta de tuerca. No puede ser que tengan más importancia los medios (la formulación, la memorización autómata de la Tabla Periódica…) que el fin (explicar un enlace covalente, iónico, las propiedades de los elementos...). Las horas de laboratorio deberían de aumentar, mejor dicho de existir, y ahí topamos con las dificultades de las instalaciones, el material, las horas. Pero cada vez más podemos hacer experimentos en aula y sobre todo poner vídeos, cortos, efectivos, espectaculares... Y por supuesto, intentar traer a los chavales a los laboratorios de la universidad. Para qué ellos disfruten y para que los profesores de secundaria sepan que tienen a la universidad como aliada. 

7.- Y aquí el Máster de Profesorado cobra gran importancia, pero claro, sujeto por ese temario de oposiciones que va a ser el objetivo principal del alumno. ¿Nuevas tecnologías? Aquí más que nunca se pueden y deben emplear, pero como me dijo un alumno del Master en una clase invitada que impartí este curso: ¿cómo valorará el tribunal de oposición estas aptitudes concretas de saber emplear y utilizar los blogs, las redes sociales...? Y además, de capital importancia, y en lo que Luis es un férreo defensor, en el Máster el contenido tiene que ser importante, vital, sobre todo para unificar los conceptos y competencias de alumnos de procedencia muy heterogénea.

8.- ¿Y que decir de Bachillerato? Ahora nos estamos quejando y con razón que unos futuros estudiantes de Económicas pueden llegar a la universidad sin haber visto Matemáticas. Parece que a última hora ese error ha sido corregido. Pero, ¿y nos parece normal en el siglo XXI que un futuro abogado, periodista, economista, político no haya visto nada de Ciencia desde 3º de ESO? Me voy a poner políticamente incorrecto, ¿qué es más importante para un abogado del siglo XXI, saber Latín o saber Ciencia? ¿Cómo es posible que Historia de España sea común para todos los tipos de bachilleratos en 2º curso (incluido Ciencias) y no haya nada de Ciencia obligatorio para todos los bachilleratos?

9.- La actual distribución de optativas y la que va a venir dada por la LOMCE están permitiendo y van a seguir permitiendo barbaridades como que un futuro estudiante de  Química llegue a la Universidad sin haber visto Física (en los últimos años un 70% en nuestra universidad). En la LOMCE tendremos el grupo de asignaturas optativas de Biología, Geología, Física, Química, Dibujo técnico, a elegir como mínimo dos. Volverá a pasar mayoritariamente que si no hay unos alumnos con criterio, apoyados por unos padres con criterio y asesorados por unos profesores con criterio, cursarán dos de las "fáciles" y dejarán la Física.

10.- ¿Cambiará esta situación el hecho que las universidades puedan poner sus propias pruebas de acceso? Mi experiencia me dice que no, que las Universidades intentarán no poner muchas más trabas a sus futuros alumnos, para, y no sin razón, no perder clientes. Por lo tanto lo ideal sería marcar desde el propio Ministerio unos mínimos de asignaturas y competencias que se deben de obtener para ingresar en unos determinados estudios. Explicado desde un punto de vista químico: mayor optatividad implica un mayor número de caminos, el alumno siempre cojera el camino de menor energía.

11.- Y a modo de conclusión. El sistema educativo es una rueda en la que todas las etapas están implicadas con una mutua retroalimentación. Los calidad de los profesores de Primaria y los contenidos que imparten proceden en buena parte de su formación en la Universidad. Está circunstancia es extensible para el caso de ESO y Bachillerato. De cómo salgan formados estos alumnos en Primaria, Eso y Bachillerato depende en gran parte el éxito formativo de la Universidad. No se obtendrán buenos profesionales en cuatro años de Grado y si no se parte de unos mimbres adecuados. 

Y voy más allá, no habrá una legislación educativa sensible con la Ciencia si los que tienen que redactar y aprobar las leyes no tienen un mínimo de formación científica y no tienen a una sociedad detrás exigiendo esa sensibilidad. Por eso es imprescindible las sinergias de Primaria, Secundaria obligatoria, Bachillerato y Universidad y en última instancia con la Sociedad.

Como siempre fue un autentico lujo poder participar de la iniciativas radiofónicas de Luis, y además compartir programa con Bernardo. Además tengo que comentar que el autor de este blog, y creo que no me equivoco si digo que también Luis y Bernardo, están plenamente de acuerdo con Carlos Elias y su artículo: "La enseñanza que España se merece". ¡Esperemos que estas ideas calen en la Sociedad civil y política de este país!

A continuación os dejo la serie de post dedicados en este Blog a la enseñanza de la Química:

Enseñar a enseñar Química para niños: 

Blog sobre la Enseñanza de la Química en edades tempranas: 

Enseñanza de la Química: tras la entrevista, el debate: 

Dualidad Didáctica/Química en edades tempranas: ¿imposible entendimiento?: 




Este post participa en el XXIX Carnaval de Química que en esta ocasión aloja este Blog